Agradecimientos

Siempre es bueno agradecer a las personas que nos acompañan día a día y nos dan fuerza para seguir.

Yo, Irina, quiero agradecer a mis papás, por el apoyo que nos dieron desde el principio en este proyecto, y además por haber estado siempre para aconsejarme en distintas etapas de mi vida y a enseñarme “Persevera y Triunfarás”. También les quiero agradecer por bancarme todas las locuras que cometí. Por la eterna paciencia que me tuvieron y siguen teniendo.

A Iván, que puedo decir…me dio lo mas lindo de la vida, Agustín!, y también por bancarme día a día, así como soy, un poquito loquita.

A mi hermano, que después de eternas peleas como perros y gatos de chicos, resultó ser un hermanazo, con el cual se puede contar incondicionalmente para lo que sea y que siempre está para lo que necesite. Y por darme, junto a Isa, una sobrinita hermosa y divina: Paulita.

A mis amigas, que pasaron gran parte de mi vida conmigo para hacer locuras y por todos los recuerdos imborrables: Mamu (¡¡te re extraño!! mi “marida” que se fue a Miami e hizo abandono de hogar jajaja, nunca voy a olvidar los años de salideras juntas, y menos del “Iri, tu vecino escucha Skid Row” ¡¡buenísimo!! y millones de momentos más que si enumero no termino más), Flopi (¡que me sigue adonde valla! la Angostura, ahora Puelo. Grosa!! Ojo, no pierdas el ski…), Loli (por todos los consejos de vida y ¡¡como olvidar las trasnoches en el Seven!!), Nani (primi, ¡¡otra grosa que me bancó en todas las locuras y estuvo y está siempre para poner la oreja o el hombro!!), Mar (¡compañera de trasnoches de estudio y salidas al cantobar!).

A mi familia, Titi (mi prima la pendex, que dejó de serlo y pasamos buenas comidas juntas y en la cual encontré una gran persona). Clau (¡por las salidas de primas-hermanas que implementamos y que nunca dejemos de hacer!). A Oma por preocuparse siempre por mi y cocinarme todos los jueves. Alicia, por saber que puedo contar para lo que sea. Ita, también por preocuparse y estar siempre.

Por último y para terminar, a Agustín, por haber llegado a mi vida y hacerme, junto a su papá, la mamá y mujer mas feliz.

Yo, Iván en primer lugar quiero destacar a  Irina: mi mujer y compañera de aventuras por hacerme tan feliz al regalarme a mi hermoso hijo Agustín y seguirme en todas mis locuras.

A mis viejos Rosi y Richard por todo el amor y educación que me dieron, por enseñarme a luchar y no bajar nunca los brazos. A mi querida hermana Karina  que junto a Fabito me dieron dos sobrinos hermosos: Valentino y Julia.

A mi abuela paterna; Julia que me guía desde el cielo y nos enseño que la familia es lo mas importante. A mis abuelos maternos Yiyi y  Margo que siempre y hasta el día de hoy están al pie del cañón cuando alguien de la flia los necesita.

A mi flia política por su apoyo constante en este proyecto: Uschi y Enrique, Fede, Isabelle y Paulita; Oma, Ita, Alicia, Clau, Nani, Titi y Facu.

A mis amigos del secundario (algunos hoy todavia y por suerte muy cerca mío): Totin, Hernán, Mary, La Pocha, Yamil, Guille, Lu; Lujan, Leo, Jime; y sin que ninguno se ponga celoso quiero destacar a Toto ( totin ) testigo fiel de mis inicios gastronómicos allá por el año 93 cocinando o mas bien dicho calentando sándwichs en el calefactor del colegio ( Instituto San José de Gral Rodríguez)., que lindas tardes, cuantos recuerdos algún día escribiré un libro.

A mis amigos de la banda del  Shoping  de la Medalla Milagrosa en G R (1999 – 2003): Nano y Pablete (hermanos y además  primos hermanos míos), José (compañero de andanzas por el brasil alla por el 2001), Dario, Ñuca y Juani, El Laucha, Alejo, Damian, Camilo, Santi, El Topo, Juan Cruz, Charlie y Maxi, ¡Y perdón si me olvido de alguno!; que grupeteeeeee papaaaaaaaaaaa, cuantas birras en la veredaaaaaa y cuantos matambres a la pizzaaaaa.

A mis tías, tíos y primos tanto de Lobos como de G R; destacando algunos por así llamarlos especiales: Tutuca ( mi segunda mama) y Ariel Hernadez ; Dorita Montero( mi segunda mama en Lobos), Cuichi y Julio Colombo ( mis padrinos), Tía Nena y Jorge Millan por tantos paseos en esa Silverado borrabina y blanco; Olga y Julio Montero que junto a mi viejo hicieron de mi un gran pescador de pejerrey, a Miry y Jorge Rios (abuelos postizos de Agus) por su apoyo y ayuda constante desde que decidimos venirnos a Puelo.

Y a todas aquellas personas que a lo largo de mi vida aportaron un granito de arena para hacer de mí un  hombre de bien.